“Las prótesis mamarias PIP, van a acabar con mi vida”

“Si no me quitan estos implantes pronto me voy a morir, en las noches el dolor es tan fuerte que siento como si me estuviera quemando, durante el día me duele la espalda como si cargara un bulto, y el brazo izquierdo  me duele tanto que casi nolo puedo mover” Leonor refiriéndose al problema de salud que le ha causado la ruptura de los implantes mamarios defectuosos PIP.

Inflamación y ronchas producidas por la ruptura de las prótesis

Por Diva Criado P. 16.02.2012. Desde hace casi dos años vengo escuchando en los medios de comunicación  de Francia, Reino Unido, Alemania, España y Latinoamérica, que los implantes mamarios  fabricados por la Empresa  Poly Implant Prothèse (PIP), creada en 1991 en Francia y cerrada en octubre de 2010,  fueron retiradas del mercado por defectuosas. Aunque se desconoce la composición exacta de las prótesis, sí se detectó  que mostraban mayor índice de ruptura que otros implantes y que contenían una silicona inapropiada para uso médico además de otros aditivos para carburantes y sustancias utilizadas en la industria del caucho (Silopren y Rhodorsil). El uso de las prótesis mamarias se suspendió en Inglaterra, Francia y España en el 2010, pero fue a finales del 2011 cuando saltaron las alarmas en todo el mundo y los gobiernos comenzaron a tomar cartas en el asunto.

Prestaba especial atención al tema más que todo,  por el desenlace en el tiempo que esto produciría,  por las consecuencias que  traería a la salud de quienes  se habían efectuado este tipo de implantes y  porque,  por su  culpa, se había  generado una alerta de alcance geográfico,  considerándose un problema de salud pública potencialmente amenazada, que afectaba  a incontables mujeres de todo el mundo, especialmente en Latinoamérica a donde se cree fueron enviadas  el 90% de las prótesis principalmente a Venezuela, Brasil, Argentina y Colombia

De ningún modo podría imaginar que el escándalo de los implantes  defectuosos pudiera afectarnos  tan cerca, y  que a una familiar que se había realizado hace algunos años una operación estética de mamoplastia, le hubieran puesto las tristemente celebres prótesis mamarias PIP.

La Historia

Leonor (nombre ficticio) de 47 años, divorciada y madre de tres hijos menores, en noviembre del  2003 se sometió a un procedimiento de mamoplastia en el que le fueron implantadas las prótesis Poly Implant Prothèse (PIP).  A mediados del  2011, empezó a sentir dolor, inflamación y molestias en el seno izquierdo, por lo que  resolvió acudir a  la Liga Colombiana de Lucha contra el cáncer, donde fue atendida por un médico que le ordenó practicarse una mamografía y una ecografía bilateral,  dando como resultado, “ruptura intracapsular de la prótesis mamaria izquierda”. Aquí comienza un viacrucis que  aún no acaba.

Alarmada, decidió contactar al cirujano plástico  que la operó para que la orientara sobre el procedimiento que debía seguir, pero los resultados de localizar al galeno fueron infructuosos,  al parecer el  médico se había trasladado de ciudad y era imposible localizarle.

El 26 de diciembre del 2011, Leonor también acude al Instituto Nacional de Vigilancia de Medicamentos y Alimentos –INVIMA- , máximo agente sanitario que tiene entre sus  objetivos el de la inspección,  vigilancia y el control de los medicamentos que ingresan al país, para informarles sobre  las anomalías que se le venían presentando con las prótesis mamarias PIP;  el 27 de diciembre el INVIMA, responde  aduciendo que: “oportunamente adelantó acciones de vigilancia y control, entre ellas la cancelación del Registro sanitario, la recogida de todo el producto del mercado nacional, que alcanzó 9.497 unidades de prótesis mamarias decomisadas en Colombia. Así mismo el INVIMA publicó dos alertas sanitarias y un comunicado de prensa para informar tanto las actuaciones del Instituto en aras de proteger la salud pública potencialmente amenazada por esta situación no previsible, como para prohibir al público y al personal médico la utilización de las prótesis mamarias P.I.P…”  El informe omite la fecha de cancelación del registro y la fecha de recogida de las prótesis.

En la respuesta del ente de vigilancia, escueta y algo exegética por cierto,  llama la atención que  para cancelar el registro, INVIMA informa que se basó en las investigaciones de las autoridades francesas, pero no dice nada sobre la realización de alguna investigación que hayan iniciado por su cuenta para detectar el contenido de las prótesis y/o cuántas mujeres en Colombia estaban afectadas con los implantes.

En el informe también se cita el principio constitucional del derecho a la vida,  y las leyes que dan protección a las mujeres cabeza de familia, así como los decretos reglamentarios de los servicios de urgencia. Invoca  que por tratarse de la ruptura de las prótesis mamarias, se considera un evento serio que compromete la salud y la vida, haciéndose necesario que la afectada, adelante las gestiones pertinentes ante su EPS, además informa que dará traslado del hecho al Superintendente Delegado para atención en Salud y a la Directora General de Calidad y de Prestación de Servicios de Salud,  es decir bla, bla, bla, nada en concreto que permita solucionar el problema. Y es evidente que lo dieron por resuelto, porque de esa fecha a esta parte, nadie se ha interesado por la suerte de Leonor.

Tras varias consideraciones a principios de enero, Leonor acudió a un cirujano plástico amigo, él le recomendó el retiro inmediato de las prótesis, se dirige entonces a su EPS  para la valoración de un médico general, que ante la gravedad del asunto remite a la paciente  al cirujano plástico Martín Alberto Gómez Rueda adscrito a la EPS, este en vista de la urgencia, ordena  dar   prioridad a  la extracción de la prótesis bilateral izquierda por ruptura de implante mamario  y por encontrase infectado, pero para que esto se cumpla, debe dirigirse a la administración del servicio de salud.

Con la orden médica de cirugía en mano Leonor, acude a la EPS Salud Total de Bucaramanga, Santander, donde está afiliada, para que le programen la operación. Dos días después la EPS  le informa por escrito que: “Se deniega el servicio de salud, por no encontrarse dentro del plan de beneficios que debe suministrar la entidad promotora de salud y el procedimiento debe ser asumido por el usuario”. Esta respuesta la desmotiva, y la sume en un estado de  ansiedad y depresión.

Como si todo lo anterior no fuera suficiente, ahora Leonor para que se le reconozca el derecho a la prestación del servicio de salud y se actúe con apremio, debe acudir a la Acción de Tutela, vía legal rápida que ha hecho carrera en Colombia para que las entidades prestadoras de salud suministren un servicio a tiempo. Pero la resolución de la Tutela, tardará algunos días más, y mientras tanto ¿Qué pasa con Leonor?, ¿Deberá seguir esperando?  ¿Por cuánto tiempo? Como ella misma dice: “Si no me quitan estos implantes pronto me voy a morir, en las noches el dolor es tan fuerte que siento como si me estuviera quemando con fuego, durante el día me duele la espalda como si cargara un bulto, y el brazo izquierdo  me duele tanto que casi no lo puedo mover”

El problema además de ser un hecho real y evidente, que demanda atención médica inmediata de la Entidad prestadora del servicio de salud, no parece ser un tema que preocupe a las autoridades y mucho menos a los responsables de la vigilancia de que esos implantes hayan entrado al país, tampoco es un secreto  la precariedad en la prestación de los servicios de salud.  Mientras en otros países, el tema es considerado como un problema de salud pública y los gobiernos se han comprometido a retirar los implantes de forma gratuita como medida preventiva, en Colombia a Leonor se le niega el derecho a la vida y a la integridad física.

Queda pendiente la solución al problema y serán objetivamente responsables los fabricantes de los implantes, los órganos de control y vigilancia de medicamentos, los funcionarios encargados de la vigilancia de los sistemas de salud, los importadores y   comercializadores,  por los resultados adversos que la negligencia en el servicio pueda causar en la salud de Leonor y de todas aquellas mujeres que de forma individual lleguen a verse afectadas.

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  1. #1 por Libeth Criado G el febrero 17, 2012 - 2:31 am

    Es muy lamentable el caso de tantas mujeres como Leonor que aunque tiene una EPS no recibe atención oportuna y completa. No entiendo cual ha sido el papel de los organismos de control frente a la negligencia de la EPS, El INVIMA, la secretaria de salud y. Las entidades del estado, que dejan a su suerte personas que ingenuamente consideran que los procedimientos quirúrgicos practicados por médicos cirujanos plásticos reconocidos por su asociación profesional y realizados en clinicas de alta calidad, están poniendo prótesis cuyo material es inocuo para la salud. Cuando en realidad contiene sustancias que liberadas de la prótesis son muy nocivas y pueden causar cicatrices y complicaciones mayores, que en el peor de los casos llevar a un desenlace fatal. Ojala este no sea el caso de Leonor. Ojala se resuelva justamente y ninguna otra mujer sea tratada con frialdad.

  2. #2 por Manolo el febrero 18, 2012 - 12:16 pm

    Diva, querida prima:
    Lo primero que debo hacer en contestación a tu último correo es felicitarte por la ilusión que estás teniendo, como periodista, defendiendo a la Mujer, y denunciando las inmoralidades llevadas a cabo, en este caso, por la empresa Poly Implnt Prothèsesque que fabricó y comercializó prótesis mamarias con material inadecuado no homologable, poniendo en riesgo la salud de las mujeres así como su estado psicológico. Porque sin duda la noticia de que la silicona utilizada es potencialmente dañina y probablemente cancerígena (aunque este efecto está todavía por demostrar) y que además las prótesis se rompen con facilidad, ha producido un desasosiego masivo en las ciento de miles de mujeres implantadas en todo el mundo, un sufrimiento que sólo ellas y sus familiares lo están viviendo en profundidad y con mucha angustia. Y sufriendo aún mucho más las que observaron que sus implantes se rompieron.
    El señor Jean-Claude Mas, así como los demás responsables de la empresa fabricante Poly Implnt Prothèsesque, tienen una gravísima responsabilidad, debiendo indemnizar a las mujeres perjudicadas de todo tipo de daños, físicos y psicológicos, además de la pena en la cárcel, que le impongan los tribunales.
    Ya he visto por el vídeo que te mueves en un ambiente social de muy buen nivel, lo que a mí, como primo tuyo y de Federico y madre de Catalina, me llena de orgullo.
    Un abrazo
    Manolo

  3. #3 por Luis Eduardo Vergel Prada el febrero 20, 2012 - 4:54 am

    Hola Diva, muy evidente su artículo sobre los implantes. No solo son responsables los fabricantes PIP, tambien las mujeres deben pensar ANTES DE. La belleza es innata, no debe ser superficial. Las mujeres tienn muchos encantos y atractivos, una sonrisa, una paz espiritual, un talento, una lider, son aspectos que atraen muchas veces mas que los encantos físicos. Saludos.

  4. #4 por Helga el febrero 20, 2012 - 10:46 am

    Hola Diva, que buen artículo. Que lastima que el tema del servicio que dan las EPS en Colombia sea tan horrible. Te mando un abrazo. y pongo a circular el articulo. Helga

  5. #5 por Consuelo el febrero 20, 2012 - 11:30 am

    Ante todo darte la enhorabuena por tu dedicación en ayuda a las mujeres. Es lamentable el tema, como bien sabes en España esta pasando lo mismo. No solo la responsabilidad es de los laboratorios sino también de los gobiernos que a través de sus ministerios de sanidad y de la Agencia Estatal del Medicamento se le dió la aprobación como apto. Está claro que todos nos preguntamos….que va a pasar con estas mujeres? quien se va a hacer cargo? y sobre todo quien les devuelve la salud tanto física como psicológica.
    Un saludo. Consuelo L.

  6. #6 por Anna Castello el febrero 21, 2012 - 7:36 am

    Querida, me ha alegrado mucho saber de ti, ya sabes que aún tenemos un café pendiente, es importante que queden siempre cosas pendientes y que algún dia podamos realizar. Veo que estas realizando un buen trabajo, no somos concientes habitualmente de la magnitud de las barbaridades que se hacen sin tener en cuenta que se juega con la salud de la buena gente. Felicidades. Un beso y hasta pronto. Anna

  7. #7 por olga Ines el febrero 22, 2012 - 3:18 pm

    MI ESTIMADISIMA Y RECORDADA DRA.DIVA SABIA QUE ESE SILENCIO ERA PRODUCTO DE GRANDES IDEAS, MIL FELICITACIONES LA VERDAD ESAS EMPRESAS QUE EMPIEZAN A COMERCIALIZAR UN PRODUCTO Y POSEEN ENTRE COMILLAS EL AVAL DE TODAS LAS ENTIDADES SANITARIAS Y DE SALUD Y SON UTILIZADAS POR LOS ESPECIALISTAS EN LA SALUD, A PACIENTES QUE POSEEN ALGUNA AFECTACIÓN MAMARIA O SENCILLAMENTE QUIEREN MEJORAR SU ASPECTO FISICO Y POR ENDE SU AUTOESTIMA, QUE TRISTEZA QUE DESPUES DE HABVER REALIZADO UNA INVERSIÓN, SE CONVIERTE EN UN PROBLEMA Y UNA AFECTACIÓN GRAVISIMA A LA SALUD DE MANERA CASI IRREVERSIBLE Y APARTE DE ESO NADIE LE RESPONDA CON POR LO MEJOS DEJAR AL PACIENTE EN LAS CONDICIONES ANTES ENCONTRADAS, SE DEBEN TOMAR CARTAS EN EL ASUNTO, PERO DESAFORTUNADAMENTE, SI ALGUIEN NO CUENTA CON LOS SUFICIENTES RECURSOS LO DEJAN MORIR Y ASUMEN OTRA ENFERMEDAD PARA TAPAR LAS FALENCIAS , ESTOS PRODUCTOS PIP, Poly Implnt Prothèses , Se atrevio a comercializar prótesis mamarias con materia prima no apta para ser asimilada por el organismo, deberia dar la cara y tomar medidas de control y reparación a las entidades , Asi como los Cirujanos qUE CONFIARON en este tipo de material, deberian llamar a sus pacientes y pknerlos al tanto dandoles asesoria y a<lguna solución, si las dos partes omiten este proceso estarian evadiendo la responsabilidad, lavandose las manos cada cual debe responder por sus actos, el riesgo es alto y se pronuncio la noticia y de ahi no ha pasado solo prensa pero de tomar acciones nada, Dra la felicito y espero que esta publicación suya tenga un ECO EFECTIVO HASTA LAS ALTAS CORTES, de lo contarrio ya es hasta un riesgo acudir a un medico que se supone debe concocer la misión y el juramento Medico, aunque mi estimada hay mucha gente de cualquier profesión que pierde la etica y solo se vuelve un factor economico y lucrativo sin responsabilizarse por el control medico y seguimiento a un paciente tratado por cada uno de ellos. En este caso hay compromiso y responsabilidad de las dos partes.Que Dios me la bendiga y exitos en esta ardua y controvertida labor. Un fuerte abrazo OLGA INES RUBIANO CORREA.

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