Cataluña: ¿Una estrella más en la bandera de Europa?

Diada Barcelona 2012

Por: Gisella Evangelisti. 27.09.2012. Especial para la Otra Opinión. El  pasado 11 septiembre el termómetro marcaba 32 grados en Barcelona, como preámbulo  de un otoño candente.  Así mismo este 25 del mes los manifestantes rodearon el Congreso en Madrid, con las consabidas represalias que este hecho causa en las autoridades y  para recordar a los políticos que se han alejado de las necesidades de la gente, mientras protege y financia los bancos sin aclarar su responsabilidad en la crisis, el gobierno de Rajoy permite que cada día se echen a la calle a miles de  familias  que han perdido el trabajo y ya no pueden pagar la hipoteca, y aplica recortes brutales al sector salud y educación, los desempleados ya son más de cinco millones en una población de 48 millones de habitantes.

¿Es cierto que es inevitable bajar salarios y pensiones?, repiten todos los días para paliar la crisis o para qué, para nada más  si observamos  las cifras,  un 60% de la población ocupada,  gana menos de 1000 euro al mes, y la pensión media es de 785 euros, o sea el 63 % de la media europea, apenas suficientes para sobrevivir. Son otras las fuentes de despilfarro, además de los rescates millonarios a los bancos, premiados a pesar de su ineficiencia, se puede recordar que las dos terceras partes del gasto del estado se deben a las administraciones locales, totalmente fuera de control.

Hay 17 regiones funcionando como Comunidades  Autónomas, con 17 diferentes servicios meteorológicos, 200 embajadas, 30.000 coches oficiales, 4000 empresas públicas que emplean 520.000 personas, muchas veces para colocar amigos sin fiscalizar su trabajo. España gasta el doble de lo que ingresa, así de simple. Motivos para indignarse hay, y muchos.

Cataluña, otrora la región más prospera de España, està en bancarrota. A la Generalitat le faltan 5023 millones de euros para llegar a fin de año pagando maestros, médicos y funcionarios, (sectores de su competencia,) los desempleados son 700 mil en una población de 7 millones y medio de habitantes, y  Caritas no da abasto para atender a los nuevos pobres

El malestar social ha ido creciendo día a día.  En la mañana del 11 de septiembre, 1111 buses provenientes de las provincias catalanas descargaron millares de manifestantes envueltos en las banderas amarillas y rojas de la Catalunya, no para protestar otra vez contra los recortes, sino para  lanzar un mensaje duro como una flecha, al corazón mismo de Madrid. “Tenemos un país, una historia y una lengua especial, ahora queremos un estado independiente. Queremos ser una estrella más en la bandera azul de la Unión Europea, queremos ser una voz más en las Naciones Unidas”

Lo han gritado al menos millón y medio o quizás dos millones de personas (según los organizadores), que han llenado el centro de la ciudad en una manifestación, definitivamente histórica e impresionante

La rivalidad entre España y Catalunya, entre tierra y mar, imperio e industria, Real Madrid y Barca, tiene lejana raíces, se puede decir desde la época infausta de las carabelas, cuando a la muerte de Isabel 1 , los reinos de Castilla y Aragón, (con la Cataluña) se separaron de nuevo, para no dejar  gobernar a la legítima heredera, Juana de Castilla.

En la época franquista estaba prohibido a los catalanes hablar su idioma. En 2010, un millón de catalanes bajaron a la calle a protestar contra la sentencia del Tribunal Constitucional que reducía el poder del Estatuto de Autonomía votado por Cataluña en un referéndum.

A pesar de su necesidad de un rescate financiero, Catalunya sigue siendo un contribuyente neto del estado español. Por eso ha pedido a Madrid un nuevo pacto fiscal, pero Rajoy hace oídos sordos, España considera a Catalunya orgullosa e insaciable, mientras Catalunya se siente explotada.

No es de sorprenderse que  la crisis haya hecho aflorar el deseo siempre latente de millones de personas de poder contar más en la política, y decidir sobre su futuro. Como bien recordamos, hace un año hubo la explosión del Movimiento juvenil del  15 de mayo (15M), que ocupó las plazas de Barcelona, Madrid y muchas otras  en el mundo.

En el agosto del mismo año 2011 ha surgido la Asamblea Nacional Catalana (ANC) que ha organizado la multitudinaria manifestación del 11 de septiembre, arrastrando tras si los partidos tradicionales, independentistas o no. No de casualidad la Asamblea, presidida por una mujer, se ha dado un funcionamiento que pretende ser más transversal y democrático que el de los partidos, organizándose por territorios y sectores. La primera reunión sectorial ha sido la de las Mujeres para la Independencia, pues ellas quieren expresar su opinión, juntos con los hombres, sobre todos los temas de la vida pública, desde la salud a la educación, al trabajo, la formación, la familia. Sucesivamente se han constituido los Jóvenes y los Jubilados por la Independencia.

“Los Indignados se han vuelto independentistas o los independentistas se han vuelto ¿Indignados?” preguntamos a Elsa Plaza, una escritora argentina activista del Movimiento, quien habla a título personal.

“Sí, pude observar que en mi barrio muchos jóvenes del 15M han confluido en el independentismo. En el Movimiento de reivindicación social y democrática del 15 M sigue con fuerza y con cierto éxito la oposición al desahucio de las familias que no tienen como pagar hipoteca, pues han perdido el trabajo. Pero veo también unos riesgos en esta llamarada de independencia, que surgió desde la gente. Cuando se profundizan las divisiones regionales, étnicas, religiosas etc. en un país donde la política económica afecta a los más débiles, el riesgo es que saque partido el mismo gobierno al que todos se oponen, pero divididos. Los Romanos bien sabían que hay que dividir los pueblos, para dominarlos mejor….”.

En fin, habrá de veras el “paraíso en la otra esquina”, (como diría MVLL), apenas libres del jugo de Madrid? “Seremos monarquía o republica, por ejemplo?”  Se preguntan Jordi y Jaume, dos jubilados, replegando las banderas catalanas después de la manifestación.

“Para mí, deberíamos liberarnos de una vez  de príncipes y reyes, que vayan a trabajar y se mantengan solos”, opina Jordi. “Nos vamos a liberar el ejercito también?” Sugiere Jaume. “Nada más guerras…Seria genial”.

“Ey! Ey! Pero, no será que nuestro glorioso Barca, si nos volvemos estado independiente, sea reducido a un equipo regional, y tenga que jugar con los modestos equipos de provincia en vez que con los grandes de Europa y del mundo?” Se pregunta preocupado Manel, panadero, agregándose  al debate.

Sin embargo hay otras y sustanciales preguntas quedándose en el aire.

La primera: es posible rehacerse una virginidad con un estado nuevecito, si se dejan gobernar los mismos que han bajado los impuestos a las rentas altas mientras cerraban centros de atención primaria de salud, o quitaban docentes en apoyo a los niños minusválidos? Donde hicieron desaparecer los varios millones destinados al Palau de la Música Catalana? Se volverán virtuosos de repente los bancos que se han dedicado como en el resto de España a la financia alegre de la burbuja inmobiliaria? Están interesados en un desarrollo para todos empresas como la Abertis (para dar un ejemplo) que gestiona los peajes en Cataluña y buena parte de España, y a pesar de conseguir amplias ganancias en 2011, ha despedido 400 trabajadores?

No se trata de un problema específicamente catalán, como se sabe. En esta fase del capitalismo, dominada por la finanza especulativa, se ha roto el tácito pacto que permitía a las burguesías nacionales dar trabajo a millares de dependientes, conseguir ganancias y reinvertir, manteniendo en cierto equilibrio el ciclo de dar-recibir. Ahora se crean sociedades gigantescas que mueven la producción en países donde los salarios son más bajos, hasta utilizar a veces trabajo infantil, hacer malabares para no pagar impuestos, y reducir los trabajadores a  piezas desechables del sistema productivo.

En fin, de cual independencia se puede hablar cuando pertenecer a Europa supone una cesión creciente de soberanía a las instituciones financieras como el Fondo Monetario Internacional, el Banco Central Europeo, y la Bundesbank, (el banco central alemán), recuerda María Dolores García, en la “Vanguardia”, el  principal jornal catalán. Instituciones que, para hacer cuadrar las cuentas públicas de los estados, proponen todas las mismas recetas de austeridad que llevan a desempleo y recesión, fuertemente criticadas, entre otros, por los premios Nobel de economía Paul Krugman y Josep Stiglitz.

Ser independientes del abrumador poder de los bancos, de las agencia de rating, de quien especula en los mercados: esto sería el paraíso. Que se fortalezca la Europa de los Pueblos, la tierra solidaria, prospera y pacifica que sonaron los fundadores de la Unión Europea. Un sueño que hoy  corre el riesgo de perderse en el camino.

Anuncios

, , , ,

  1. Deja un comentario

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: