Traumas que se vuelven herencia

Los efectos del trauma no solo afectan a quien lo vive, también a las personas cercanas.
Según expertos, los efectos de situaciones extremas podrían pasarse a las siguientes generaciones.

traumas que se vuelven herenciaEfe. 04.02.2014. La sombra de los actos de violencia física y mental, ya sea individual o colectiva, no solo oscurece la vida de las víctimas, sino que además podría extenderse a sus hijos.

Un estudio hecho en Israel analizó a 106 mujeres con cáncer de mama, hijas de víctimas del fascismo nazi en Europa durante la Segunda Guerra Mundial, y las comparó con 102 con la misma enfermedad y cuyos padres no sufrieron el Holocausto.

La investigación mostró que la segunda generación de los sobrevivientes del Holocausto son vulnerables a trastornos psicológicos. Así, cuando se enfrentan a un trauma, como contraer cáncer de mama, reaccionan con angustia psicológica extrema, y aquellas cuyas madres están vivas, figuran entre las más angustiadas.

Iria Salvador, especialista en psicoterapia del tratamiento del trauma, dice que “un suceso traumático o una secuencia temporal de hechos menos intensos que sobrepasan la capacidad de la persona para hacerle frente, llevan al trauma psíquico”.

Según esta experta “las consecuencias del trauma no serán solo para quien lo vive, sino que afecta a las personas próximas, como la familia o amigos, distorsionando las relaciones y los recursos de la persona que lo sufre para manejarse en su vida y enfrentarse a otras situaciones”.

Este fenómeno conocido como Efecto Segunda Generación (ESG) lo pueden provocar eventos como guerras, terrorismo, dictaduras o desastres. “El ESG puede producirse en una escala pequeña, a nivel individual, y consecuentemente familiar, a través de eventos traumáticos como violencia, abusos, violaciones, asesinatos, o por haber estado expuesto a accidentes naturales o ser testigos de accidentes, de muerte o de lesiones graves”, dice Salvador.

“Haber pasado por un evento de estos no implica necesariamente desarrollar un trauma, ya que no es solo la exposición e intensidad del suceso lo que importa, sino la capacidad que cada individuo tiene de hacerle frente y manejar el estrés que implica”, agrega.

Sanando heridas del alma

Cada persona tiene una capacidad distinta para manejar y afrontar las situaciones: mientras unas salen fortalecidas, otras desarrollan problemas del tipo de trastorno de estrés postraumático que si no se resuelve, explica la experta, permanece en el tiempo y trae consecuencias emocionales, psicológicas y conductuales.

Los síntomas de estrés postraumático son más comunes en los hijos de quienes han vivido experiencias traumáticas. “La segunda generación tiene menos recursos para manejar la enfermedad y las situaciones estresantes, pero la transmisión de estos efectos depende, en buena medida, de cómo se gestiona y se afronta el problema”.

Para Salvador, tras un suceso impactante, muchos continúan con sus vidas, pero experimentan dolor, rabia, ansiedad, frustración y dificultad en el manejo del estrés, lo que comporta un deterioro en las relaciones y en la transmisión a sus descendientes de herramientas y recursos para enfrentarse a situaciones estresantes.

Otro factor del ESG, en opinión de esta psicóloga, son el silencio y el secreto que muchas veces se generan tras un evento traumático.

Ciertas personas lo reprimen y lo niegan. Eso puede incidir en que alguien de las siguientes generaciones sufra algún tipo de dolencia relacionada con ese hecho, pero que no disponga de un contexto para entenderlo.

Por eso es importante que quienes afrontan una situación traumática la puedan elaborar y superar para reanudar sus vidas, que puedan hablar de lo que pasó y aceptar que forma parte de la historia individual y de la familiar.

Los adultos traumatizados deben buscar otros adultos que les ayuden y apoyarse en ellos, liberando a sus hijos de esa carga, ya que son ellos los que deben poder apoyarse en sus padres y no al contrario.

Evite aquello que dispara lo negativo

La herencia no sólo está marcada por componentes físicos y estructurales, también se transmiten elementos funcionales y emocionales. Por eso la capacidad de la gente para enfrentar los traumas psicológicos, el estrés severo y el impacto repetido de las cargas negativas, también se pasa entre generaciones. Mantenerse alejado de los factores que generan el impacto negativo, puede atenuarlo.

EFE
REPORTAJES

 

Anuncios
  1. Deja un comentario

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: