Londres: El Nobel de la paz y las mujeres, rompiendo estereotipos

las-mujeres-y-santos

Foto: Diva Criado

Por Diva Criado. La Independent.Cat/Actualizado la Otra Opinión Londres 29.11.2016. La visita el pasado 3 de noviembre  al Reino Unido de Juan Manuel Santos, Premio Nobel de la Paz, ampliamente publicitada por los medios de comunicación de aquí y de allá, por lo significativa de la visita de Estado, el honor más importante, que la corona inglesa ofrece a un gobernante extranjero, mucho más relevante que una visita oficial

El presidente Juan Manuel Santos, fue el  invitado especial de la Reina, que lo recibió con toda la pompa, para rendirle homenaje y para consolidar los vínculos entre los dos países. La Agenda también incluyó reuniones con diferentes personalidades, el Príncipe Carlos de Inglaterra, la Primera Ministra Theresa May, el alcalde del Distrito Financiero de Londres Sadiq Aman Khan, empresarios, y la que no podía faltar, un  encuentro con la comunidad colombiana residente en Londres a petición del propio Presidente

Ésta reunión con la comunidad, poco difundida, contó con la asistencia de diferentes colectivos que hacen patria en Londres. Según indicó el Cónsul Rafael Merchán, estaban presentes, la Asociación de PhDs becados por Colciencias; Paz a la Calle-UK y un grupo de 30 mujeres integrantes de la Comisión de la verdad, memoria y reconciliación de colombianas en el exterior, entre otros.

Santos, llegó a Londres, unos días después  de  dos acontecimientos que marcarán la historia de Colombia.  Uno, el inesperado resultado del “NO” en el plebiscito, a los acuerdos de Paz, entre el gobierno y la guerrilla de las FARC-EP, el pasado 2 de octubre; y otro, un galardón que no se esperaba, el Premio  Nobel de Paz, que,  según definió el Comité Noruego “es un homenaje al pueblo colombiano que, a pesar de todos los abusos sufridos, no ha perdido la esperanza de lograr la paz justa y a todas las partes que han contribuido a este proceso de paz”

Es indudable, que Santos se ha ganado el Nobel de la Paz, por su trabajo sin descanso, lo ha hecho con juicio, dedicación y método durante los seis años de negociaciones; ha hecho ingentes esfuerzos para encontrar una salida negociada y  pacífica al conflicto armado, que no ha sido fácil. Ha  logrado  lo que otros presidentes que lo han precedido, han intentado y  no  han conseguido en 52 años del conflicto

Encuentro con la comunidad.

La reunión de Juan Manuel Santos con la Comunidad, dejó desconcertados a unos y decepcionados a otras y a otros. Llegó tarde, casi una hora y media después de la hora prevista para la reunión, comenzó su discurso, pidiendo disculpas por el retraso y por el tráfico de Londres.  Contó que había estado de visita en Belfas, Irlanda del Norte, donde se reunió en el centro comunitario de Girdwood, con líderes comunitarios, para escuchar sus experiencias y discutir los desafíos de la reconciliación con  la comunidad en el conflicto.

Indicó que el proceso de paz en Colombia, se ha inspirado en el proceso de paz de Irlanda del Norte. Recordemos que el gobierno británico, firmó el acuerdo que trajo la paz definitiva a Irlanda del Norte, haciendo difíciles, pero necesarias concesiones al Sinn Féin, el brazo político del IRA en 1994, hasta el Acuerdo definitivo del famoso Viernes Santo de 1998

Señaló, que gracias al apoyo de los colombianos, el proceso de paz ha sido posible e hizo un somero recuento sobre los Acuerdos de Paz firmados con la guerrilla de las FARC-EP. Lamentó el resultado adverso del plebiscito y manifestó que lo había tomado por sorpresa, porque nunca imagino que fuese a ganar el “NO”. Recalcó que el proceso seguiría y que  era una lástima que el pueblo colombiano desaprovechara la oportunidad de refrendar con el plebiscito, lo que le  daba legitimidad al proceso de paz,  y desveló que  en diciembre puede haber un nuevo acuerdo, o antes si las circunstancias se lo permiten. Afirmó, que los cambios en los procesos de paz pueden ser negociados y defendió los acuerdos diciendo: “Este es un buen acuerdo y, cualquier modificación, si es buena, la vamos a implementar”, refiriéndose a  los partidarios del “No” que vencieron en el plebiscito

También describió la importancia de la inclusión del enfoque de género en los acuerdos de paz, exaltó que la carga de la guerra le ha tocado a las mujeres víctimas del conflicto, a las mujeres cabeza de familia en el proceso de reconciliación para la paz,  a las mujeres campesinas en la producción de la tierra. Contó que mucha gente en Colombia ha salido a manifestarse. Muchos de ellos  jóvenes, para que haya un “acuerdo ya”. Indicó que lo que más le ha llamado la atención, es que creyó que los máximos oponentes de los Acuerdos en el proceso de paz, iban a ser las víctimas y que había sido todo lo contrario, eran  las personas más generosas.

Pero la verdad,  es que el discurso de Santos, estuvo bastante flojo, no dijo nada diferente a lo que ya se sabía,  hizo una alocución convencional,  rápida,  de esas que no se salen del formato, jugó con las palabras, recurrió a chistes coloquiales, cómo cuando recordó a su pariente, por aquello de que “no hay mal que por bien no venga”, refiriéndose a los resultados del plebiscito

Escuchando al Presidente, uno pensaría que estaba hablando de otro país.  Cualquiera que no conozca Colombia, creería que allá se vive en el paraíso, todo está en orden, no pasa nada. No hay pobreza, no hay desempleo, la seguridad social es muy buena, los niños reciben la mejor atención y no se mueren en los hospitales. No explicó, que las diferencias sociales son cada vez más grandes, la corrupción está a la orden del día,  la justicia no funciona y la inseguridad sigue siendo un grave problema.

Todo lo que dijo está muy bien, si de empoderar al país se trata, pero las y los presentes querían escuchar, además de cómo iban  los acuerdos de paz y lo bonita que es Colombia, si en algún momento de su reunión con autoridades locales se había hablado, por ejemplo, con Teresa May, sobre el Brexit, de cómo  se verá afectado el trabajo, la residencia o la vida  de los colombianos que viven aquí; de cómo afecta la salida del Reino Unido de la Unión Europea, la firma del acuerdo de libre tributación que firmo con Colombia hace unos meses; de qué pasaría con la gente que está en proceso de legalización en el país; del apoyo que las mujeres en el exterior están dando al proceso de paz, y un largo etcétera

Cuando llegó el momento de las preguntas, de las y los asistentes al Mary Ward House, el presidente hizo de moderador, se mostró cercano, pero respondió a medias unas y en otras, respondió otra cosa. Cómo cuando le preguntaron que si había  algún programa para proteger el medio ambiente, respondió, que pensaba crear una expedición con una prestigiosa Universidad de Inglaterra para que investigaran la diversidad de fauna y flora en el Amazonas, algo parecido a lo que ya había hecho José Celestino Mutis.

Lo curioso, es  que nadie en el auditorio se atrevió a refutarle nada, a la gente que estaba presente, se les fueron las luces o a nadie le interesaba controvertir al presidente Nobel. Deseosos de compartir sus experiencias, muchas preguntas se quedaron en la mente de la gente que asistía al evento. Con escasos 30 minutos que duró el discurso y 10 o 15 minutos de preguntas,  termino el evento. El presidente se tomó una foto con las mujeres y los que lo acompañaban, su sequito de funcionarios y los escoltas, lo sacaron rápidamente del recinto, con estrictas medidas de seguridad

La Comisión  de la verdad, memoria y reconciliación de colombianas en el exterior,  rompiendo estereotipos

La Comisión entró en la escena de Colombia con un bajo perfil, bajo la sombra de Conciliation Resources, que se enamoró del Proyecto y le ha dado legitimidad, respaldo y apoyo institucional. Actualmente hay tres organizaciones: El equipo de Londres que es el proyecto piloto, conformado por 220 mujeres que participan de diferentes formas, las que se reúnen de forma permanente y otras que son anónimas; en Barcelona el respaldo institucional lo tiene el ICIP; en Bogotá lo tiene  CIASE y está actualmente en proceso de conformación, lo mismo en Estocolmo, la idea es poder desarrollarlo  en lugares donde hayan mujeres colombianas

El objetivo del Proyecto es el apoyo que las  mujeres dan desde el exterior al proceso de paz, quieren  que salga adelante, muchas de las integrantes han sido víctimas del conflicto, mujeres que llevan  30 y 40 años viviendo en el exilio, varias de ellas tan enojadas con Colombia que durante años no quisieron tener relación alguna con el país, en su desarraigo, tampoco  han querido regresar.

Otras no le han contado a nadie lo que les ha pasado, algunas  más activistas, durante años recibían a los representante del gobierno de Colombia con pancartas y gritos de protesta. Hay algunas que viven en Londres como estudiantes porque era la forma más fácil de afrontar las amenazas sobre sus vidas.

En la Comisión coinciden mujeres de todas las condiciones sociales, culturales, académicas y religiosas. En el plebiscito algunas votaron por el “SI” y otras por el “NO”,  pero todas tienen en común que son colombianas y que  han iniciado un proceso de sanación. En las reuniones ellas, con un mensaje que más que una protesta, es un sueño compartido, dicen: “tenemos un país atravesado en el alma” “Como mujeres en la diáspora, el dolor no nos define. Nos une, nos alimenta. Nos hace fuertes y decididas.” “Las lágrimas derramadas en este exilio las hemos vuelto a recoger para irrigar nuestra esperanza.”

Helga Flamtermesky, Coordinadora de la Comisión, dijo a la Independent: “Lo que ha significado para estas mujeres el encuentro con el Presidente, más que encontrarse con él, es una manera de acercarse al país, un proceso de reconciliación con el país por las múltiples cicatrices que dejó en ellas años atrás la violencia que vivieron. La asistencia a este evento puntual,  tuvo un preludio de varios meses. Un proceso donde re-significamos nuestra relación con Colombia; asistir al evento es el inicio de un retorno simbólico a Colombia. Por estas razones no fue sólo el encuentro con un mandatario, también fue el encuentro con nosotras mismas como colombianas, el encuentro con los fantasmas superados. Ha significado un acto de auto-reparación”

Comentaba  que la Comisión, tiene un enfoque psicosocial que  permite trabajar la Memoria Histórica,  fuera de un marco terapéutico o de declaración judicial. Señala que,  recuperar la Memoria  de las mujeres es  rescatar siempre dos cosas: “El impacto del conflicto en su vida; y  el impacto migratorio que sufrió. Para hacer un trabajo  de sanación y de empoderamiento,  es reconocer en todos esos procesos cuáles han sido los aportes que ellas han recibido de Londres, en términos de vivencias,  de lecturas,  ellas han de entender qué es vivir en paz, entender el proceso de Colombia desde otra perspectiva, de un lado, y de otro,  cuáles son los aportes que ellas como personas le han dado a Londres.  Para las mujeres lo más  duro fue salir de Colombia, y adaptarse a una nueva vida y a un nuevo idioma”.

LI: Cómo recogen los testimonios? HF: Recogemos los testimonios, alrededor de la comida,  y en una cocina generalmente, pero esta labor está diseñada psicológicamente para que sea así.  Para que sea sanador, prepararle la comida del lugar de donde ella viene, la que a ella le gusta o la que ella pida la predispone de alguna manera para contar su historia en la tranquilidad y la confianza que imaginariamente nos da la cocina. Ellas sienten, que no están dando una versión, lo que permite que las mujeres cuenten su historia en un medio de distención,  al calor de una mesa y de unas amigas que comparten su misma  historia.

LI: Han Recogido Muchos? HF: Si, hemos recogido más historias y más testimonios, que  la declaración de victimas del Consulado, muchas consideran que ir allá las pone en una disyuntiva entre contar su historia al consulado que las pone en una decisión muy subjetiva, pero si viene a la Comisión tienen una necesidad de hablar. La Comisión, psicológica  y simbólicamente es un retorno a Colombia,  después de estos dos años y medio en Londres, nos hemos dado cuenta que el trabajo que hacemos, también es una especie de reparación a las víctimas, lo que quiere decir que la posible reparación que existe, no solo viene del Estado, sino una especie de reparación en contacto con las personas, con el idioma,  con la cultura.

LI: Cuál es el reto?  HF: La propuesta feminista  de transformar la experiencia de las mujeres en propuestas, nos permite superar o reponer imaginarios sobre las mujeres víctimas del conflicto en Colombia,  reconocer  que son capaces de reconstruirse

LI: Qué es lo novedoso? HF: Lo que estamos haciendo, es que asumimos a las mujeres, no solo como  parte del aporte que nos dan con sus testimonios,  sino como agentes de transformación, y el reto feminista de la Comisión, es transformar la experiencia de ellas,  su conocimiento,  en propuestas concretas. Ese es el foco, cambiar los estereotipos de género, tanto en la vida pública como en la privada, basados en los roles sociales, por eso el encuentro con el Presidente fue positivo en la medida en que nos unió, las mujeres que estábamos ahí con un ramo de flores blancas en la mano, cuando muchas de ellas no creían en la institucionalidad por lo que les había pasado en Colombia, fue toda una experiencia positiva, incluso  para nosotras mismas

LI: Que hay para los próximos días? HF: Un encuentro con el alcalde de Londres, esto hace parte del reconocimiento como Diáspora de la Comisión, para que se nos vea como una organización de colombianas que vivimos en el exterior y que legalmente participa en el proceso de paz, comentarle que a través del proyecto hacemos  visible a Londres

Lo último  del proceso de paz

Las noticias que llegan son desalentadoras, la situación es bien delicada y no hay claridad en el proceso,  más de 70 líderes sociales asesinados desde que se firmaron los acuerdos de Paz

No hay acuerdo con los partidarios del “NO” que creen que el nuevo pacto,  es un “retoque” del rechazado por los ciudadanos. Este punto de vista de los opositores, acentúa la polarización que está viviendo el país y complica las negociaciones.  Los opositores del proceso de paz, están pidiéndole al Gobierno que celebre otro plebiscito para legalizarlo y para no  permitir que  el pacto con la guerrilla, se refrende  en el Congreso, una posibilidad que tiene el gobierno de Juan Manuel Santos, establecida constitucionalmente, que es lo que debió hacer, una muestra de la buena fe del presidente, de refrendar democráticamente el Proceso de Paz con un plebiscito.

De las 400 propuestas de los opositores, la mayoría fueron incorporadas en el texto de los acuerdos el pasado 13 de noviembre, pero el choque está,  en que, para ellos, hay temas insalvables, como modificar los asuntos relacionados con las sanciones a los guerrilleros, su no participación en política mientras cumplen penas, así como, eliminar el narcotráfico como conexo al delito político, entre otros.

Anuncios

, , , , ,

  1. Deja un comentario

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: